domingo, 10 de octubre de 2010

Capitulo 20-Parte 1

Por Luna
Me sentía como cayendo al vacío, mi cuerpo temblaba, estaba oscuro y las sensaciones me abrumaban.
-¿que es esto? ¿Dónde estoy?-era lo único que podía pronunciar de mi boca tenía la garganta obstruida.
De la nada todo se iluminó, y me vi en un salón por lo que lograba apreciar antiguo con un hermoso candelabro en el centro, una a una fueron apareciendo las chicas en hermosos vestidos de gala, estaban hermosas, parecían unas sacerdotisas…si esa era la palabra. Lo que me sorprendió fue ver que unos chicos que digo chicos, HOMBRES en mayúscula y en toda la extensión de la palabra con antifaces y máscaras estaban con ellas…uno cada una, quienes eran estos y más Aun porque estaban las chicas tan cómodas con ellos…
Sentí que mi nuca picaba y la misma sensación de escalofrío de mis sueños y visiones sentía una mirada penetrante hasta que una voz me dice por la espalda al oído:

Te escondes durante el día, pero la noche siempre llega y tu mi hermosa luna sales de entre las nubes con tu plateado fulgor a iluminar mi andar…tus rayos me pertenecen bella luna…siempre te esperare.


Esa voz tan familiar y a la vez tan distante, mi cuerpo se congeló donde estaba no podía moverme, no podía ser verdad que estuviere aquí.
-por cierto estas hermosa en ese vestido.-dijo dándome un beso en mi hombro descubierto, haciéndome jadear y temblar sus manos recorrieron lentamente mis brazos y se posaron sobre mi cintura para hacerme girar, pero sin que me separara de el. - Mírate de verdad te pareces a la luna.-
Baje mi mirada y vi el hermoso vestido de estilo antiguo negro como la noche y lunas decoradas en bordadas sobre el traje, la parte superior era decorado en pedrería plateada, y estilo campesino me dejaba al descubierto los hombros y el cuello, en serio el vestido era soñado acorde a mi nombre.
Fui consiente de sus manos subiendo por mi espalda para posarse sobre mi cuello y acariciar mis mejillas, subí mi mirada hasta encontrar la suya aunque su rostro estaba cubierto por el antifaz, sus ojos eran de ese color miel…claros que hasta podía reflejarme en ellos. No me di cuenta que habíamos estado caminado hasta que llegamos al centro de la pista de baile, y haciendo una venia al estilo antiguo me dice: - ¿Me concedes esta pieza?- sonriendo hice una leve inclinación y le respondí: - claro encantada.- no se porque era siempre así en nuestros antiguos sueños siempre estaba ahí conmigo y su voz era mi ancla a la cordura (si es que alguien me puede llamar cuerda jajá), ese timbre de voz que me hipnotizaba y me daba las sensaciones mas intensas que he tenido.
Pero había algo que no me dejaba dar rienda suelta a esto, por mas sensualidad que hubiera entre los dos había algo en el una oscuridad que estaba ligada a el y no pude evitar el temblor que recorrió mi cuerpo.
-Luna, se que no te he contado nada de lo que sucede y pronto lo sabrás créeme, solo esperamos a que estén listas para entonces.-
-¿y que sucederá entonces mi sol, porque tanto misterio?- una media sonrisa apareció en su rostro y me estrecho mas hacía su cuerpo.
-Adoro cuando me llamas así, sol y Luna tan lejos pero tan cerca la vez. Luna se que lo que te pediré sonará extraño y mas aun porque solo hemos estado a través de los sueños, pero tienes que confiar en nosotros en que lograremos vencer el peligro que se avecina.-su expresión había cambiado ya no era dulce y ese asomo de sonrisa se había escapado.-Luna hay algo mas que quiero pedirte se que no te lo debo mencionar aun, no antes de que la profecía sea proclamada, pero se que me perteneces, se que eres tu la indicada para mi lo sentí desde nuestro primer sueño, tienes que creer en mi hasta el final y siempre Luna, solo eso me salvara y me regresará hasta ti.
-no lo entiendo sol, me pides que crea en algo tan efímero, algo que no se, no me dices nada, ni siquiera se tu nombre.- dije recorriendo con mis manos su rostro.
-Luna por favor, mi nombre lo sabrás esta noche lo prometo, ahora tu créeme confía en mi, promételo.- y vi en sus ojos aquella luz que me hipnotizaba y que movía mis sentimientos como nadie lo había hecho antes, dios estaba loca por lo que iba a decir pero lo hice.
-Esta bien lo prometo.-
Su sonrisa ahora fue más amplia. – No es solo decirlo mi hermosa luna- por un momento me asuste y pensé que saldría su oscuridad y nos acabaría, pero me di cuenta que su voz estaba cargada de un aire sensual, me acerco mas a el estábamos demasiado cerca y eso no era nada bueno para mi mente, aunque por dios lo que quería era desvestirlo aquí mismo y…su voz interrumpió mis divagaciones…- debes sellar tu promesa, como solo ustedes pueden hacerlo, debes darme tu palabra y un beso, así lo hacen las sacerdotisas de los sueños- cuando escuche la palabra beso, no pude pensar en nada mas me fije en sus labios moviéndose al hablar, me estaba volviendo loca…esa boca me tenía loca si no me besaba ya lo iba a hacer yo y no iba a ser un beso sencillo. Debió leerme los pensamientos porque su rostro se acercaba cada vez mas al mío, ambos temblamos cuando se tocaron nuestros labios, podía sentir su aliento acariciando mi piel, me olvide sus ultimas palabras, promesas, Sacerdotisas, sueños, quien podría pensar si un hombre como este te estuviera besando, bueno créeme yo no.
Nuestro beso comenzó a profundizarse y a subir la temperatura de nuestros cuerpos, me faltaba el aliento pero no era capaz de separarme, mis manos acariciaban cada parte que podían, sus brazos, pecho espalda y sus manos mi cuerpo, dios me estaba quedando sin aire, hay fue cuando el paró y apoyó su frente con la mía –Ambrosía, eres un dulce pecado-sonreí y estaba a punto de darle otro beso cuando sentí un escozor en la parte interna de la palma de la mano.
-Ahhh, eso duele- me separe un poco para mirar mi mano y había una marca pero no logre identificarla porque la oscuridad volvió a mí, llevándome hacía el vacío, solo alcance a escuchar a lo lejos: RECUERDA TU PROMESA. Mi cuerpo comenzó a temblar y me sentía como si estuviera en un remolino el frío era tremendo pensé que me daría algo.
Sentí unas manos cálidas y pequeñas tocándome, y tratando como de zarandearme y despertarme.
-¿Mana estas bien?, que tienes me estas asustando.- volví a moverme por el toque de esas manos- Mana vamos despierta estas temblando, ¿es otro sueño verdad?-
En ese momento fue que pude conectar donde estaba realmente, me encontraba en la habitación con mi Manis Shuk durmiendo después de la fiesta Karaoke.
-¿Manis esta todo bien?-dije intentando quitarle la cara de susto que tenía.
-Eso te pregunto a ti, ¿todo bien?-
Le asentí con la cabeza, pero sabía que no lo dejaría pasar, a mi mana era la única que le había contado lo del otro sueño que tenia donde estábamos todas en medio de luz y oscuridad y nos tocaba decidir. Shuk se sentó a mi lado en la cama…y sin preguntármelo ya sabía que le iba a contar, y así fue le conté todo mi sueño, solo que no recordaba las ultimas palabras de mi sol.
-¿hayyyy lunisssssss, en serio? No lo puedo creer, jajaja tendremos un chico para cada una…esto se pone interesante.
-Me sorprende lo fácil que asimilas esto mana.-
-Pues que más da si es cierto o no esto de que existe una hermandad y un chico para cada una…bueno eso es un valor agregado-dijo con risa pícara y maliciosa.
-¡MANA!...que estas pensando…
-jajajaja jajajaja
-No te rías, te recuerdo que soy tu tutora y las menores tendrán que controlarse…
-mmm, no se vale no es justo, ustedes siempre salen ganando.
-Mana, jajajaja por dios que cosas dices, pero nada de nada a comportarse. Sino ya sabes latiguillo.
-jajaja jajaja esta bien, la menores solo tendremos derecho a un beso, nada mas, ¿te parece bien?.
-Hecho, solo un beso.
En ese momento se escucho un grito, y alboroto afuera, mire a Shuk y ella me enseño una nota que había en la mesa de noche, la tome y salí con ella para ver q pasaba, seguido de nosotras llegaron Sid e Ivonne y hablamos sobre la nota que teníamos cada una en nuestra habitación, hasta que Ivonne dijo:
-Bueno antes de empezar a pensar cosas y sacar deducciones creo que deberíamos bañarnos y cambiarnos e ir a desayunar y por supuesto tomar algo para este dolor de cabeza- .
Así lo hicimos, saludamos a Tati que recién llegaba y nos sentamos al comedor. En el desayuno Charly no estuvo, pero si preguntaron por el y también me di cuenta de las miradas entre Sid e Ivonne. Al terminar Ivonne nos convención para estar en la piscina y relajarnos un poco, estuve de acuerdo ya que después de ese sueño de verdad necesitaba relajarme.
Mientras alistábamos las cosas y salíamos de La habitación mí mana Shuk me pregunta:
- ¿Lunis, les contarás a las demás sobre tus sueños?-
- Si, lo hare aunque prefiero decirle a unas primero y tratar de entender algo, luego les contaré a las demás.
-Pues ahora sería un buen momento, hay viene Ivonne y Sid, supongo que irán hablar, te veo luego y me cuentas ¿vale?-
-esta bien broncéate bastante, nos vemos luego.-
Las chicas llegaron y nos abordaron cual escuadrón de espías de los ángeles de Charly, de manera misteriosa a Sher, Jazce, Angie y a mí. Entramos a una de las habitaciones cercanas y nos colocamos a hablar mas en detalle de la situación y el rompecabezas que teníamos por delante, casi sin pensar dije:
-Siempre me gustaron este tipo de cosas, pero jamás me imagine que iba a protagonizar una- Sid, Sher, Jazce, Angie e Ivonne me quedaron Viendo con cara de pocos amigos, así que solo sonreí y me alce de hombros.
Seguimos conversando, llego Tati y nos conto porque se decidió a venir a ultima hora, en esos momento aparece Raúl, tan enigmático como siempre y nos conto parte de la historia real por la que estábamos aquí en Uruguay. No lo podía comprender hermandad de hombres para proteger…descendientes de Sacerdotisas de los sueños…nosotras poder para impedir el mal…esto era sencillamente increíble.
Estaba vagando en los pensamientos cuando Sher pegó un brinco que me hizo reaccionar, Ivonne le había dado un golpe diciéndole:
-Sher a tierra… Sher a tierra, aterriza. Deja la vena pervert para otro momento Sher...-
-¿que ahora eres telépata? –le contesta Sher sobándose la pantorrilla.
- Bueno ya lo saben en la cena de esta noche tendrán oportunidad de conocerlos….
Y sin decir más Charly salió del cuarto y nos dejo solas...