viernes, 6 de mayo de 2011

Capítulo 34, parte 3

Por Luna

Le tome los brazos y la separé antes de que me llegara a besar —sabes que eres una mujer muy hermosa Shayla pero te digo Hoy que mi corazón le pertenece a mi sacerdotisa y pienso esperar por ella. —

—Pero ella no te quiere, ¿crees que no me he dado cuenta de cómo te evita y te rechaza?—

—Yo la quiero a ella y cuando supere sus miedos estaré esperándola, es todo lo que te diré. Ahora te pido permiso, han regresado las chicas y quiero hablar con Mi Luna. —

—Te arrepentirás. —

No le dije más nada, salí de la biblioteca a buscar a luna, pero al llegar a la sala no la encontré, le pregunté a Roxi si la había visto y me dijo que había ido a buscarme. Mi corazón aumento su ritmo porque si vio lo de la biblioteca pudo haberse hecho una idea equivocada. Me dirigí a las habitaciones esperando que estuviera allá, por el pasillo vi que venía Shuk y no de buen humor

—Te lo advertí desde el principio, te dije que no la hicieras sufrir, ¿que fue lo que paso? —

—Me lo imaginaba luna vio el interludio entre Shayla y yo, Shuk no paso nada, te lo juro — le conté lo que paso en la biblioteca — lo más probable es que viera una parte pero no alcanzo a ver cuando la rechacé.

—Ilya no te imaginas lo que nos costó que por lo menos se diera la oportunidad de pensar en una posibilidad de ustedes juntos, creo que nuestra conversación había sido positiva y eso era lo que te iba a decir cuando te buscó, pero ahora volvimos atrás nuevamente si no es que ahora estamos peor. Arréglalo Ilya, hablaré con ella, cuando tengas un plan avísame. —

Esperaba que Shuk tuviera razón, y pudiera arreglar las cosas, quería a Luna, pero sui lo que ella quería era estar sin mi, tendría que dejarla ir aunque eso me desgarrara el Alma, mi lobo estaba convencido de que ella era la que lo podría dominar, pero si no lo aceptaba no podríamos hacer nada.

Tenía un plan y me lo iba a jugar el todo por el todo, para estar con ella.


***


Después de que Shuk me explicara lo que le dijo Ilya, pude calmarme, pero no podía borrar las imágenes de mi mente, y nuevamente todos los temores regresaron. Un mensaje rondaba mi cabeza y sabía era de Ilya. En el lago a las 7:00.

Me dirigí hacía allá a esa hora, aun no estaba segura si quería ir, pero lo mejor era que habláramos. Cuando iba llegando al sendero que conducía al lago, estaba iluminado con bolas de luz, y el camino cubierto con pétalos de rosas blancas, al llegar al claro había una especie de tienda, con velos y luces, el olor de las flores, y el lago me envolvían, Jenny había hecho un buen trabajo al restaurar el lugar. En el centro estaba Ilya desclaso y sin camisa, mostraba su cuerpo glorioso y hecho para e pecado. Inmediatamente me abrió su mente y pude ver lo sucedido en la biblioteca, y como rechazó a Shayla pero lo que me llamó la atención es que me eligiera y que me quisiera esperar. Mis ojos se llenaron de lágrimas y la cantidad de sentimientos me abrumaron. El se acercó a mí y juntó las palmas de las manos en donde estaban nuestras marcas.

—Luna, se que lo que se avecina no va a ser fácil y mucho menos que logremos estar juntos, pero si te das la oportunidad, si nos das la oportunidad hallaremos la forma, Luna eres muy especial para mi, y te quiero a mi Lado siempre, no importa lo que pase, te pido que confíes, vivamos el tiempo que tenemos juntos como si fuera siempre el último para luego no arrepentirnos de lo que podría ser—

Me quedo mirando fijamente no le conteste aun, me tomó de la mano y me llevo a los cojines que estaban en el claro, me tumbó sobre ellos y llevó mis manos por encima de mi cabeza, luego se colocó encima de mí, le sostuve la mirada todo el tiempo, hasta que la desvié por la vergüenza.

—Uhh, uhh, uhh. Mírame a mí—

Hice fuerza de mi valor y le miré sus ojos estaban clavados en mi.

—Ilya yo…—

—Shhhh. Siente Luna, solo siénteme. —

Reposicionó su cuerpo para que sus piernas quedaran por fuera de las mías y no las pudiera mover, sentía cada parte de su cuerpo sobre el mío incluso esa gran parte que me volvía loca, apoyó sus antebrazos a cada lado de mi cabeza y apoyó su peso en ellos, bajo la cabeza hasta que nuestros ojos estaban a la misma altura, inmediatamente le rehuí —no. Mírame a los ojos. —

Lo hice, sus ojos estaban tan cerca, nunca había estado tan cerca de otra persona, sus ojos erar remolinos dorados y me hacía perderme, si era verdad que los ojos era la ventana del alma, que podía ver el, ¿mis miedos, que no era la mujer indicada para él, que estaba enamorada y no lo aceptaba?

—Enfócate en mi, Luna, solo en mí. Ne le permitas a tu mente divagar, respira conmigo, inhala y exhala, concentra tu atención en mi ¿puedes hacer eso por mi? —

—Lo intentaré—

Me concentré en sincronizar mi respiración con la de el, me centré en la caída de su pecho en el sube y baja, en la caricia de su aliento en mis labios, siempre mirándolo a los ojos, su esencia impregnó todo y me deje ir. Era la cosa más intima que había hecho, nunca me había permitido tener este tipo de contacto, Ilya había derrumbado todas mis barreras y defensas, sentí todo, su cuerpo, sus sentimientos, y el ritmo empezó a aumentar, empezamos a movernos y rozar nuestros cuerpos de manera suave, mi deseo por el se había disparado, no se que me estaba haciendo, pero lo quería y lo iba a tomar con las dos manos, necesitaba a Ilya, todo de él.

—Ilya te necesito—

— ¿Estas segura? —

No le contesté actué, le besé y di tienda suelta a todos los sentimientos y a mi pasión por él, y me correspondió y con creces…

—Gracias por esto Luna. —

—Gracias a ti mi sol, pero hay algo más que tengo que hacer y ahora ya se como. —

Le tome la cabeza y me centré en sus ojos le hable a su Lobo

Ven a mí

La sonrisa en su rostro me dijo que lo había estado esperando, se alejo de mí un poco y se transformó en un lobo negro azulado hermoso, enorme, transmitía fiereza y peligro, pero yo no le temía al contrario me sentía su dueña, compañera, su igual, y así lo sintió el me hizo una reverencia y acercó su hocico a mi cara, acaricie a mi lobo y luego se transformó. Ilya estaba de nuevo conmigo y la alegría en su rostro no la cambiaría por nada, me alegraba ser yo la que le diera esa felicidad.

—Lo conseguiste—

—Lo sabias. —

—Si, pero no te podía obligar a algo que no querías, tu tenías que tener la fortaleza para dominarlo, mi lobo no iba a aceptar nada menos, peo siempre supe que lo lograrías y te doy las gracias por ello — me abrazó y me volvió a besar —así me puedo transformar sin temor a que la oscuridad me atrape, te dije que tu eras mi Luz. — Me tomo en sus brazos y me abrazó.

En esos momentos me permití mirar a mi alrededor y ver el cielo, cuando me enfoque en la luna, y tenía un circulo a su alrededor rojo, esto indicaba problemas, mi cuerpo se tenso.

— ¿Que pasa? —

—Mira, es el momento, el ataque ha llegado, vamos debemos ver que pasa. —

Al llegar a la mansión, los rostros de todos eran sombríos, los problemas ya habían llegado.

—Que sucede preguntó Ilya—

—Los Oniros han atrapado a todos los humanos del país en los sueños, y los están llevando nivel por nivel hacía el delta, la situación es mu grave si no los detenemos, exterminaran a la raza para siempre. —