lunes, 2 de mayo de 2011

Capitulo 34, parte 1

Por Luna

No pude evitar la respuesta que le di a Sid. Después de nuestra conversación, se me quitó el poco apetito que tenía y dejé la comida en la cocina y salí a recluirme como lo hacía últimamente, evitando a las chicas. Salí y me dirigí a la laguna en el bosque.
Resonaba una y otra vez en mi cabeza la decepción en la voz de Sid, ante tantos secretos entre nosotras, si siempre nos habíamos contado lo que nos pasaba y descargado las frustraciones cuando compartíamos el tiempo en el foro. Ahora todo eso había cambiado. Llevábamos 3 meses en Uruguay, encerradas en una mansión, entrenando para una batalla por la defensa de los sueños de la humanidad… — ya esto me suena, a película de ciencia ficción— aunque sonara de esa manera, era serio, a lo que nos enfrentábamos.
Hace un mes que la lista de los poderes de cada una fue revelado a Sher, y desde allí había sido más fácil para todas desarrollar las habilidades debido a que nos concentramos en eso solamente, pero ya mi cabeza estaba que estallaba, nunca he sido partidaria de los encierros, aunque me gustaba estar bastante tiempo sola, era amante a los paseos, salir el aire fresco y la libertad.
Eso estaba ahora mismo en un segundo plano, debido a que lo que más me mortificaba era que no había sido sincera con las chicas, aunque no era la única eso no era excusa, me causaba dolor ver las miradas de reproches de las chicas, y en vez de unirnos como siempre, nos estábamos distanciando cada vez más, pero, ¿como explicarles a las chicas lo que he visto? Y peor aún como decir que el destino de nosotras es cada vez más oscuro y manifestarles mis temores, como decirles …como decirles. Un sollozo escapo de mi garganta y lágrimas empezaron a correr por mi cara.
— ¿Mi Luna? —
—ahora no Ilya—
—siento tu desasosiego—
—De verdad que en estos momentos no Ilya, necesito estar sola—
hice acopio a toda mi concentración y cerré el canal que tenía a mi mente
—Luna no…espera no me apartes. Corres…ligro…yo…no…cerca—
Con un último esfuerzo lo bloqueé del todo sin prestar atención a sus palabras, lo único que quería era olvidar por un rato todo esto, volver a estar con las chicas, en un plan de relax, si nada de entrenamientos ni preocupaciones, no me estaba alimentando, ni durmiendo bien y tampoco se lo podía decir a nadie, mi mana Shuk se daba cuenta pero respetaba mi silencio.
Busque en mis cel la música que me gustaba, hacía rato no sacaba tiempo para conectarme con la música y el baile, empezó a sonar “cuando estoy lejos de ti” de Alejandro Lerner, cerré mis ojos y empecé a cantar y a danzar de acuerdo a la música que sonaba, me encantaba hacer eso, momentos así me permiten calmarme y enfocar la mente. Estaba tan fascinada y concentrada en lo que hacia y en la pequeña burbuja que había creado que no me di cuenta de lo que pasaba a mí alrededor, ya había oscurecido y las energías alrededor del lago no eran muy positivas.
Me paré de golpe, porque la energía maligna empezó a oprimir mi pecho. Un temblor empezó a recorrer mi cuerpo y el miedo me invadió. ¿Qué era todo esto? ¿Quién atacaba y como logró entrar a la mansión?
Traté de resistir ante el ataque, pero me fue inútil. Mi cuerpo estaba demasiado débil para resistir así que iba sucumbiendo a la inconsciencia poco a poco, lo último que pensé fue en mandarle un mensaje a Ilya y rogar por que me escuchara.

***********
Terca. Eso lo que ella era, una mujer terca y testaruda. Pero a la vez sensible y maravillosa. Aunque en momentos como este lo que me provocaba era sacudirla, colocarla sobre mis piernas y darle una zurra, por lo que hace.
Desde él día en que se conoció la profecía y mi marca apareció en ella, las cosas no fueron tan color de rosa como quería, nos acercamos mucho más y nos conocimos en todo este tiempo, cuando pensé que se darían las cosas entre nosotros, Luna levantó un muro entre ella y yo y empezó a alejarme, en este último mes solo nos dedicábamos a los entrenamientos, que nos tenían frustrados ya que no había mostrado indicaciones de otro poder aparte de la clarividencia, así que nos centramos en los combates cuerpo a cuerpo y de ahí la frustración, ya que siempre terminábamos en una situación altamente sensual, pero o sé de donde demonios sacaba el control y al último momento lograba alejarse.
—Vas a hacer una zanja en el suelo Ilya, cálmate hombre— me dijo Acheron que estaba junto a Roxi en el sofá de la sala.
—No me puedo quitar de la cabeza este sentimiento de preocupación, hermano—
—No te preocupes ya volverá— me dijo Roxi, pero con una mirada de preocupación también.
— ¡Ilya! —
Ese grito en mi cabeza era de Luna algo le sucedía, por la expresión en el rostro de Roxi supe que había entendido que algo pasaba.
— ¿Qué es Ilya? ¿Que es lo que sucede? —
— Es Luna algo le sucedió— a lo lejos sentimos un grito y la conmoción de las chicas. Salimos de la habitación y al llegar a ellas nos dimos cuenta de que estaban levantando a Jenik del suelo y sentándola en una silla.
Jenik estaba temblando y con lágrimas en su rostro.
— ¿Qué sucedió? —le pregunté a Angie que estaba junto a ella, fue la misma Jenik quién respondió
—Sentí un dolor inmenso y un terrible miedo recorriendo mi cuerpo, quien sea, ha logrado derribar mi defensa y sus sentimientos me han golpeado, si yo lo siento tan fuerte no me imagino si fuera de verdad mi sufrimiento ¿alguien sabe de quién podría ser?—
Para ese momento ya estaban todos reunidos en la mansión — Es Luna— les dije — Esta en peligro hay que encontrarla—
— Ivonne, Bones, Evary, Laqua, Naxii, Alan, Yeye, Estefan, Pame, Ángeles y John quédense protejan la mansión y distribúyanse para evitar un ataque el resto, nos vamos, hay que encontrarla— dijo Charly dando indicaciones y distribuyendo los grupos de búsqueda— Ilya, Jenik, “V”, Vero, Rubén, Jazce, y Leroín, irán hacía la montaña. Jenny, Alexander, Tati, Julián, Shuk, Andrew, Raghe y Sher les toca cubrir el lago y los alrededores. Sid, Cristian, Roxi, Acheron, Rocío, Leo, Perla y Yo, iremos hacía la ciudad. Si alguien la encuentra mande una señal para regresar a la mansión. Andando. —
Mi mente no dejaba de divagar acerca de lo que le podía haber sucedido, su grito seguía resonando una y otra vez en mi cabeza y luego su silencio, esto era lo que más me estaba atormentando, normalmente en nuestra comunicación mental ella o yo colocábamos una barrera pero en el fondo siempre sentíamos la presencia del otro, pero ahora era un vacío total, no había nada. Llevábamos como media hora de búsqueda cuando nos encontramos el cuerpo de un Oniro en le suelo.
— ¿Qué es esto? ¿Cómo llegaron hasta aquí?— Preguntó “V”. Se agachó para revisar el cuerpo y lo que vimos nos asombró, su piel estaba arrugada y pegada a los huesos, es como si los hubiesen drenado.
Jazce y Leroín estaban un poco más al este de donde estábamos gritaron que encontraron otro al igual que Pame y Rubén del otro lado.
— No me gusta esto chicos— y al decir esas palabras explotaron en el cielo bolas de luz, como bengalas.
— Esa es Shuk, es la señal, la encontraron Vamos—
Corrimos hacia el lugar donde provenían las luces, era el lago, debí saber que estaría aquí. Cuando llegamos Luna estaba tirada en el suelo, con la cabeza en el regazo de Sher y Shuk a su lado, Raghe la estaba revisando, corrí lo más que pude y me acerque a ella, se veía demasiado pálida, botaba sangre por la boca, y tenía moretones en su piel. Me acerque a ella y se la quite a Sher para acomodarla en mi regazo, se sentía liviana y traslúcida, necesitaba saber que había pasado.
Cuando Leroín llegó a donde estábamos se acerco y le tocó la frente a Luna cerró sus ojos, luego de unos minutos salió de su concentración y la mirada en sus ojos fue desconcertante.
— Ha sido lastimada y aún lo esta siendo, esta atrapada en el nivel Delta, hay que sacarla lo más rápido posible o su cuerpo no resistirá. —
Su cuerpo temblaba y la impotencia no poder hacer nada me estaba matando.
— Jazce eres el ancla más poderosa que tenemos, necesitas un lazo que seguir para encontrarla.
— Mi marca servirá, tócala y llegarás a ella— les dije.
— No te distraigas, cuando la encuentres oblígala a concentrarse en la unión con su guardián y en la tuya, agarra la línea de Leroín e Ilya y regresen. — dijo Charly.
— ¿No la podemos llevar a la casa primero? — en ese instante Luna Gimió con dolor y n poco de su sangre brotó por la nariz
— No resistirá— le dije a Tati — Tiene que ser ahora—
— Está bien, Rocío tu eres la sacerdotisa de la Luz, sigue a Jazce pero no pases del nivel Alfa, desde allí podrás enviar sueños buenos a las dos, conéctate con Leo para que no te Pierda, el resto por favor hacer un Circulo y concéntrense todos en el objetivo de traerlas de regreso, no se distraigan, hermanos alertas a cualquier Oniro—
— ¿Quién me llevará? — preguntó Jazce.
— Perla hazlo tú, pero no entres con ella sólo guíala y vuelve al círculo. Sid acércate al cuerpo de Luna y caliéntala, su temperatura está bajando muy rápido—
— ¿Yo? ¿Y si lo que traemos es a mi Lunis rostizada? — no pude evitar sonreír, así eran ellas, cálidas, y entusiastas siempre.
— Vamos Sid se que lo harás bien, además yo estaré contigo— le dijo Cristian. Sid me miró a los ojos como buscando mi acuerdo en esto, y sin dudarlo le di un asentimiento con la cabeza, Luna confiaba plenamente en ella y eso bastaba para mí.
— Bueno conste que lo advertí—
Todos fueron buscando una posición en el círculo, quedando en el centro Luna y Yo. Jazce se recostó a un lado apoyando su cabeza en el regazo de Leroín de la misma forma en que yo acunaba a Luna, Su mano tocaba la de Luna donde estaba la marca en la palma de la mano derecha, Sid estaba al otro lado de nosotros rozando solo las puntas de los dedos de sus manos e inmediatamente la temperatura dejó de ser fría para empezar a recorrer por todos nosotros corrientes de aire cálido, sabía que Tati también estaba controlando el clima. Miré a Perla y le dije — Es Hora—, ella se agacho a la cabeza de Jazce y le toco la sien con sus dedos.
Cada uno cerró los ojos concentrándonos en traerlas de regreso, Rocío estaba con Leo un poco más separada de nosotros sentada, también concentrada en su tarea, una luz empezó a crecer en el círculo, era la energía de cada uno dándole poder a Jazce y a Luna, lo podía sentir a través del vinculo guardián-sacerdotisa.
La voz de perla sonó fuerte y las chicas supieron que hacer

Somos las sacerdotisas
Sacerdotisas de los sueños

Mi Negra Noche
Llévate a la mente

Somos las sacerdotisas
Sacerdotisas de los sueños

Mi negra noche
Déjala entrar

Somos las sacerdotisas
Sacerdotisas de los sueños


La voz de Perla se hacía cada vez más potente y pesada, las sacerdotisas repetían la orden y Jazce iba entrando en le mundo de los sueños cada vez más rápido, cuando lo hubo logrado, Leroín se concentro aun más en no perder a Jazce, no tenía ni idea de la noción del tiempo, pero por la luz entrando en el cielo, se acercaba el amanecer, mi animal me lo decía también.
Hacía unos minutos el cuerpo de Jazce estaba estremeciéndose y ahora lo estaba haciendo el de luna, mi desesperación por agarrarla otra vez era grande, sentir su presencia en mi mente nuevamente, pero no podía hacer nada hasta que ella agarrara la conexión nuevamente. En ese momento Leroín gritó
— La encontró, Ilya. Están Huyendo. ¡Ahora, todos el conjuro! —

Somos las sacerdotisas
Sacerdotisas de los sueños

Mi Negra Noche
Llévate a la mente

Somos las sacerdotisas
Sacerdotisas de los sueños

Mi negra noche
Déjalas Salir

Somos las sacerdotisas
Sacerdotisas de los sueños


— Llámala Ilya, haz que regrese a ti—
Busque en mi interior y abrí nuestra conexión, empecé a recitar el poema que le dediqué, en mi interior sabía que eso la traería a mi.


Te escondes durante el día, pero la noche siempre llega. Y tu mi hermosa luna sales de entre las nubes con tu plateado fulgor a iluminar mi andar…tus rayos me pertenecen bella luna…siempre te esperare.

Vuelve a mi…vuelve a mí.


Supe en el instante en que se aferró a nuestra conexión, todo volvió a tener sentido para mi y ese vacío y soledad volvió a ser llenado con mi Terca Lunilla. La tenía nuevamente conmigo y supe que no la dejaría ir jamás.
Con una inhalación fuerte reaccionaron, ambas, estaban de regreso, agotadas y un poco heridas pero bien, las lágrimas contenidas amenazaban con desbordar por mi rostro, pero tenía que verla, verme en sus ojos y saber que estaba de nuevo conmigo, así lo hice, cuando logró abrir sus ojos , estos también estaba llenos de lágrimas y me veía con culpabilidad…tendríamos que hablar luego ya que sabía porque se sentía así, pero ahora lo único que me interesaba es que estaba viva, y de regreso…
Intentó hablarme pero le coloqué el dedo en sus labios acallándola
— Lo sé — le dije — Hablaremos luego— y la besé. Dios era tan correcto estar allí, y ella entre mis brazos, no sé porque se negaba tanto, porque no enfrentaba de una vez sus miedos, pero lo que sí sabía era que las cosas iban a tener que cambiar.
Me separé de ella, para no lastimarla y llevarla a la casa, dando un vistazo al resto del grupo, supe que estaban igual de emocionados por que todo había salido bien. — Vamos es hora de regresar a la casa— y así lo hicimos, las explicaciones tendrían que llegar luego, ahora tenían que recuperarse y contábamos con la suerte de la sanación de Ivonne.
La tomé en mis brazos e inicié el camino de regreso a la casa, a lo lejos escuche las últimas indicaciones de Charly
— Jenny la naturaleza fue muy maltratada, trata de ver si lo puedes arreglar, Alexander quédate con ella y protégela. Tati, Julián, Raghe, Sher, Jenik y “V”, recojan los cuerpos de los Oniros y tráiganlos a la mansión para analizarlos, borren toda huella de batalla y rastro que puedan seguir a la mansión, luego preséntense ante nosotros. El resto vamos a la mansión, presiento que nos espera unos días muy largos. —