viernes, 12 de noviembre de 2010

Capitulo 25

Por Vero
Todo lo que iba sucediendo me dejaba más en tal estado de nerviosismo, tenia un nudo en el estomago, que me hacia imposible disfrutar de este viaje. Yo pensaba en unos días de relax con mis amigas del foro, por nos conoceríamos, pero no de esta forma. Pero claro algo tenía que tener que alguien nos regalara un viaje, para mí en la otra parte del mundo, así por la cara. No entendía nada, cada vez q se aclaraba un punto se abría un abismo que no tenia explicación.
Todo sucedió muy deprisa para poderme hacer a la idea. De repente estaba en Uruguay, en una preciosa mansión armando bulla con las chicas del foro al día siguiente, decidimos unas cuantas relajarnos en la piscina. Yo tenía cosas que pensar y me fui a un lugar sombreado para pensar.

-¿Cómo es que de repente me venían esos recuerdos? No lo entendían.
Cuando eres pequeño dicen que tener un amigo imaginario no es tan malo, falta de cariño, un hermano que nunca tuviste, etc. (Esto se lo tendré que preguntar a la Ivonne, que para algo es la psicoanalista del grupo). Pero mi caso no era ese yo solo lo veía en sueños, y era como si me guiará en el mundo de los sueños y no me dejará tropezar. Me consolaba en mis pesadillas y jugaba conmigo todas las noches. Mis padres cuando les hable de mis sueños, primero no me hicieron caso, después como seguía hablando de ello, me llevaron al psicólogo. Era muy aburrido me hacia hacer dibujos y muñecos de pastelina de todo, de mis padres, con mi hermano, en colé, en el parque. Finalmente dijo que no me pasaba nada solo que tenia una imaginación desbordante. Así que deje de hablarles de mis sueños y de mi amigo. Y a partir de los quince años más o menos lo fui olvidando, volviéndose mis noches sin sueños, hasta hace unos meses que volví a soñar pero sin poder recordar muy bien esos sueños.

Las chicas se divertían en la piscina, es bueno que alguien disfrute de esta inmensa mansión., pensé.

Después nos fuimos a nuestros cuartos para prepararnos para la cena que se iba a celebrar.
Yo me fui con mi compañera, Laqua al cuarto. Me enseño su vestido era preciso.
Menos mal mi maleta estaba en el cuarto, no sabia como, pero estaba.
Yo me iba poner uno que me había comprado para una boda, era corto y de palabra de honor en color lila con un broche en el escote de una flor negra. No pensé en traer algo más elegante, no pensé que lo necesitaría y llevaría mi melena suelta.
Mi compañera y yo bajamos a la cena. Cuando entramos vimos que había unos chicos aguardando con una flor y muchas chicas estaban hablando con algunos de ellos. Mientras mi compañera se acercaba a uno de ellos, yo entre en el salón intentando no llamar mucho la atención, me gusta pasar desapercibida.
Entonces se me acerco uno de los chicos, “dios que sonrisa colgate que tiene” ,pensé.
Y me pregunta:
-¿Cómo estás? ¿Cuánto tiempo sin poder verte? Y me puso la flor en el pelo.
-Y yo me quede estupefacta y le conteste que se equivocaba que yo no lo conocía de nada. El se entristeció y me dolió el alma ver esa tristeza en esos ojos.
- Así que no me recuerdas, a pesar de que yo sigo soñando contigo todas las noches
Yo me quedé helada no sabía si me estaba tomando el pelo o no. Y lo peor es que tenía la sensación de conocerlo y conocerlo muy íntimamente.

De repente algo sucedió, una de las chicas se había mareado. Fui corriendo para ver quién era y si podía hacer algo era mi Lunis, que empezó a decir algo que no entendía.

Después fue muy confuso no se exactamente que paso ni como sucedió. Solo recuerdo irme a la cama con mucha información que no lograba que encajara era un rompecabezas en el que había muchas piezas.
-Descendiente de sarcedotisas de los sueños, ¿Qué?
-Profecía, luchar contra ¿que o quién?
-Guardianes…, me daba cuenta que algunas chicas estaban entusiasmadas con sus guardianes más que asustadas por las profecías y todo eso luchar.
Yo ya no sabía si era culpa de leer tantos libros o no., pero todo esto era una locura.
Encima teníamos que prepararnos físicamente y mentalmente para la batalla que supuestamente libraríamos en los sueños. Seguro que el zumo del avión estaba caducado y esto no era producto de mi imaginación. Me iba preguntando.

Había sido un día muy largo estaba ya en la cama, me dormí enseguida.

A veces todo empieza mucho antes de darnos cuenta todo tiene una causa y un porqué y, el que más y el que menos todos deseamos encontrar un sentido a nuestra vida, a nuestra existencia. Hay que tener cuidado con lo que deseamos porque el destino es un cabrón, y nos lo puede conceder.

Me dormí en principio no soñaba en nada solo vagaba como en una nube, poco fui adentrándome en una especie de cripta. Estaba oscuro se vía una piedra en medio con algo,…o alguien, y muchas chicas alrededor cantando y un hombre con capucha tenia un puñal y se lo iba a clavar a la chica que estaba atada a la piedra, dios mío estaba apunto de presenciar un asesinato. Estaba corriendo para impedirlo. Cuando alguien me atrapo y me tapo la boca, y me susurraba al oído que no podía intervenir que yo no podía cambiar el pasado. No sabía quién era, pero en ese instante lo odié como podía estar ahí sin impedir que mataran a esa chica, que sacrificarán una persona inocente. Me desperté sobresaltada, gracias a dios me había despertado antes de poder ve el triste final de esa chica. Estaba furiosa, ya sabia quién era el tipo que me cogió, como se atrevía a decirme que no podía intervenir en mis sueños, al fin y a cabo era mi sueño podía soñar lo que quisiera o no. Esa duda me quemaba por dentro. No pude pegar ojo así que decidí levantarme sin hacer ruido, para no despertar a mi compañera me vestí y salí del cuarto.
Estaba paseando por el jardín cuando lo vi apoyando en una palmera. Me miro y me dedico una sonrisa. Yo quise decirle con mi mirada que estaba enfadada pero al ver su sonrisa mi corazón se expandió y le dediqué una sonrisa torpe. Pero que me pasa que no soy una colegiala, un poco de dignidad.
Me acerqué, el no se movió.
-Hola, le dije.
-Hola, temprano para pasear, aún no ha amanecido, me respondió.
- Bueno no podía dormir, no se porqué le conteste de forma acusatoria. Y le dije, ¿Qué demonios hacías en mis sueños? ¿Cómo té atreves a darme órdenes en mis sueños? Después me arrepentí había sido algo brusca.
Sin apartar la mirada de mí respondió.
-Soy tu guardián, mi deber es protegerte, aunque tú no veas el peligro.
-Pero solo era un sueño sugestionado todo por todo este tema, que iba pasar.
-Cualquier cosa. No era un sueño, tú puedes entrar en los sueños pasados y puedes intervenir en ellos.
-Qué podía a ver salvado a esa chica, grité, idiota por que no me dejaste…
-Porqué no la estaban matando solo era un ritual para liberarla de su parte oscura, té despertaste antes de que té lo explicará y lo vieras acabar.
-Que no entiendo nada que tiene que ver conmigo o con las chicas.
-Vosotras sois las descendientes de unas sarcedotisas de los sueños, que luchaban una batalla para mantener el equilibrio ente la luz y la oscuridad. Eran muy poderosas. Y transmitían sus dones de generación en generación. Pero consiguieron eliminar la oscuridad envolviéndola en luz. Y dejaron de transmitir sus dones, ya no hacia falta.
Pero esa oscuridad ha vuelto y quiere invadir la luz, y vosotras tenéis que impedirlo. No estáis preparadas, pero tenéis que prepararos rápido porque no queda mucho tiempo.
-Pero y el sueño. No lo entiendo.
-Cada una de vosotras tenéis un don que unidos podréis derrotar al mal, pero tenéis que estar unidas y tenéis que confiar las unas en las otras. Tu tienes la capacidad de viajar al pasado y entrar en sueños pasados, no todas lo pueden hacer, es difícil porque no es fácil entrar pero lo peor es que té cuesta salir, por que eres una sarcedotisa del fuego…

Ahí me puse a reír histérica, entrar en sueños pasados, sarcedotisa ahora que me iba convertir en un dragón y lanzar llamaradas, espero que nuestro bomberos estén cerca para poder apagar el incendio que iba a provocar.

-No té rías es difícil de creer, pero a ti no te debería costar tanto tu ya sabes cosas, deberías intentar recordar.
Estaba amaneciendo me fui a la habitación, antes de que mi compañera se despertará y me buscará.

Antes de llegar a la habitación, lo tuve claro el era mi amigo. Con el había compartido muchas noches de sueño, mi amigo el que me protegía, el era mi ángel y me acorde de lo que me decía:”He aquí, que yo enviaré a un ángel por delante de ti, para que te defienda en el camino y te haga llegar al lugar que te he preparado. Préstale atención y escucha su voz no le resistas”. ( la Revelación. Discurso desde la summa de Santo Tomas de Aquino).Yo soy tu ángel, estoy aquí para protegerte.
Sí el era mi ángel, mi guardián, mi Rubén, estaba contenta de que todos esos sueños no fueran una ilusión, de que él fuera real. Seguía hecha un lío pero sabía que con su ayuda todo tendría sentido. Estaba atontada con la mano en el pomo de la puerta cuando se abrió la puerta y mi compañera salió.
-Laqua que susto me diste
-Té estaba buscando, cuando me desperté no estabas y me preocupé.
- Intenté quitarme la cara de tonta que tenia y le conteste que me había despertada y había ido a dar una vuelta, que sentía mucho haberla preocupado. Entramos en la habitación y empezamos hablar de banalidades. Laqua ayudaba a una protectora de animales en su país y me contaba lo duro, pero lo gratificante que era ver a unos de esos animalitos con una buena familia. Yo adoro los perros y echaba mucho de menos a los míos,

Estábamos fuera había entrenamiento, yo quería hablar con Rubén aclarar la situación.
Después hablaría con las chicas haber si aclarábamos algo.
Estaba tan absorta en mis pensamientos que no supe cuando empezó, solo vi a Bones e Ivonne haciendo una especie de baile erótico. Todas las chicas no que damos fascinadas por los movimientos. También vi como algunas chicas echaban miraditas a sus guardianes, aunque la de Sher era la más descarada.

Finalmente nos dijeron que nos tocaba a las demás practicar que nos pusiéramos con nuestras respectivas parejas.
Se me acerco Rubén. El me sonrió y yo le dediqué mi mejor sonrisa y el me miro y dijo:
-Al fin me recuerdas, ya no me bloquearás más tus sueños. No sabes lo que té he añorado.
- Yo solo pude decirle que yo también le había echado en falta…