sábado, 15 de enero de 2011

Capitulo 29

Por Naxii

Me encontraba en el patio tirada en el pasto, y cuando digo tirada es literalmente, los entrenamientos me dejan muerta tanto que necesito un tiempo para poder levantarme nuevamente y entrar a la mansión. Maldito Alan que no se apiada de mi supuestamente me debería proteger pero nooo me asesina lentamente con toda clase de ejercicios, así que me encuentro mirando el cielo de espalda tirada en el suelo, no es la pose más digna pero digamos que si la mas cómoda en estos momentos.
Después de nuestra súper misión de espías secretas con Roci no he dejado de pensar en el maldito libro que solo yo puedo leer, lo malo es que mi conocimiento sobre ese lenguaje raro llega cuando a él le apetece y no cuando yo quiera, y pues si creen que mi paquete de problemas termina ahí pues no, quien quiere una vida tranquila y apacible cuando se puede tener poder que no se utilizar por cierto, una amenaza encima de nuestras cabezas que apenas entendemos además de tener que encontrar la manera de conseguir que una de mis amigas recuerde su pasado pues naaah a quien le apetece estar tranquila en su casa con todos sus lujos , y no olvidemos también al increíblemente sexy de mi guardián que para lo único que me mira es para regañarme por no poner entusiasmos en el ejercicio, pues si me encaaaaaaanta mi vida.
-Naxii levántate –dijo una voz que yo encontraba familiar, pero yo estaba en lo mejor de un sueño lleno de dulce, así que no me apetecía despertar.- levántate holgazana- seguía insistiendo la voz, no fue hasta que sentí unas manos en mis hombros que desperté de golpe tratando de soltarme de lo que sea que me agarraba, me removí hasta que mi captor estuvo arriba mío con mis manos sujetadas arriba de mi cabeza. Cuando abrí los ojos me encontré con la cara de Alan a tan solo unos centímetros, nuestras miradas quedaron prendadas por unos segundo, hasta que él bajo la mirada a mis labios, él es tan sexy , bueno todos los guardianes lo son pero para mí Alan era distinto, él es uno de los guardianes más jóvenes o por lo menos en lo que apariencia aparentaba tiene el cabello negro y unos impactantes ojos verdes y media un poco más de metro ochenta, lo que a mi secretamente me encanta porque soy alta y encuentro difícil sentirme pequeña al lado de alguien.
Pestañe volviendo a la realidad y me di cuenta que ahora nuestros labios estaban más cerca, reducimos a la nada la distancia al mismo tiempo, fue un beso inseguro al principio después cambió haciéndome arder, Alan me soltó las mano y yo las enrosque en su nuca mientras las manos de Alan acariciaban mi cintura, estábamos tan enfrascado en nosotros que no oímos que alguien se acercaba.
-Bien niño lindo fuera manos antes que te quite yo de ahí.-dijo Sher con su guardián un poco más atrás, Alan se levanto de inmediato y si yo no hubiera estado más roja me habría reído de su cara.
-yo… hum ….esto-trate de decir algo coherente lo cual es bastante difícil después de aquel beso-voy a entrar –susurre al final caminando hacia la casa.
Después de un baño y un cambio de ropa ya que la otra quedo toda manchada de pasto me fui a mi habitación donde estaba Roci y cuando me vio entrar supe de inmediato que Sher les había contado lo del patio porque esta se partió de la risa al verme.
-Para, que no es para tanto –le dije molesta y colorada a más no poder.
-Bueno que te pillen en el suelo con un chico bueno…-y siguió riéndose.
-Debo decir que Sher tiene cero sentido de la oportunidad no podría llegar en otro momento-y mi comentario hizo que Roci se riera a carcajadas.
-Bueno pues en el patio no hay mucha privacidad-dijo Roci seriamente lo que me arranco una risa.
-Dejando ese tema de lado necesito un favor-le dije seria.- quiero el libro que sacamos de nuestra misión de espías, para tratar de leerlos además de ahí podemos sacar alguna idea de cómo desenterrar tu pasado.
-Bueno se lo pediré a Leo-respondió haciendo una mueca
-No creo que sea tan malo Leo-dije al ver la cara de mi amiga
-Si claro lo que tú digas-dijo saliendo de la habitación.
Roci volvió con el libro y salió de inmediato, al abrir el libro volvieron a ser símbolos raros y sin sentidos, en una libreta anote lo que ya había podido descifrar
Un sacrificio es necesario a la luz de la luna de sangre, un portal se abrirá, sin la llave nadie entrara.
La clave de ambos mundos deberá encontrar

Me comenzó a doler la cabeza y la vista tanto ver símbolos sin significado alguno que me recosté sobre el libro y comencé a soñar…
Estaba en una biblioteca, no se sorprendan de mi brillante deducción pues las paredes estaban repleta de libros así que con todas las pistas que pude encontrar estuve segura que era una biblioteca, aparte de tantísimos libros había un escritorio donde estaba el libro que yo había tratado de descifrar al acercarme el libro me atrajo como siempre, el libro negro de bella escritura era como un imán para mí y aunque sabía que no iba a encontrar más que símbolos lo cuales no iba a entender me senté en la silla que estaba frente al escritorio y comencé a ver los símbolos con la diferencia que ahora si tenían sentido para mi estaba tan emocionada que comencé a saltar.
-¡Los entiendo, los entiendo, los entiiiendooo!- decía mientras estaba en mi ataque de locura, luego que volví en mi comencé a buscar una manera de que nuestra llavecita se acordara de todo.
Cuando encontré las dos opciones que teníamos comencé a memorizarla para decirles a las chicas, después de haberlas memorizado el sueño se acabo.

Desperté encima del libro desconcertada hasta que recordé el sueño y escribí lo que había memorizado, mire el reloj y me di cuenta que iba tarde para la cena, me cambie de ropa ya que las cenas aquí eran un poco más formales, me puse unos pantalones gris que me encantaba porque se me veía estupendo y una blusa morada apretada me mire al espejo y le lance un beso.
-Pues no puedes estar más linda no?-le dije a mi reflejo
-Estas hermosa-dijo Alan desde la puerta de la habitación y como yo estaba tan enfrascada en mi reflejo no me había percatado de su presencia.
-Estoy de acuerdo contigo-le dije con una sonrisa maliciosa- estoy hermosa.
-Ya veo que no necesitas cumplidos tu autoestima esta altísimo –me dijo con una sonrisa que arranco todo el aire que tenia dentro, pero es que él es precioso y no de una manera afeminada porque Alan irradiaba masculinidad.
-Bien, vamos tengo que contarles algo-dije y al pasar por su lado algo en mi se removió, nunca he sido muy tímida y de hecho siempre digo y hago lo que siento y esta vez no iba a ser un excepción, me acerque a él y le di un pequeño beso en los labios y seguí mi camino al comedor.
Cenamos en relativa tranquilidad porque no podían faltar las pequeñas pullas que se lanzaban a veces Jazce y su guardián o las miradas asesinas de Roci a Leo, la que todavía no lo perdonaba por dejarla sola y las bromas que hacíamos entre nosotras.
Al terminar la cena les dije que quería hablar con ellas sobre la forma de recuperar la memoria de Roci.
-Bien tenemos dos opciones que descubrí en el libro. La primera es que nuestra querida llavecita lo recuerde todo a partir de algo que se le haga familiar, lo que es raro porque la verdad si Roci no recuerda nada como encontraremos algo familiar-dije con una mueca de desagrado.
-Descartada entonces –dijo Ivonne- no hay mucho que podamos hacer por ese camino.
-Y la segunda opción es llamar, invocar o lo que sea a unas sacerdotisas de los recuerdos, y si sorpréndanse hay sacerdotisas de recuerdos, son tres se llaman…-y no pude terminar porque me interrumpieron Alan y Leo.
-Se llaman Ágata, Cassandra –dijo Alan
-Y su líder por así decirlo que es Altea- termino Leo.
-pues si esos son su nombres, algún problema con ellas-dije
-Si ellas no son muy dadas a hacer favores, más bien tú das algo y ellas te ayudan-dijo Bones que estaba cerca de Ivonne.
-Nada es gratis, así que no me sorprende-agrego Sher.
Mientras todos hablaban, yo observaba como nuestros queridos guardianes se daban miradas algo significativas.
-Nos explican que pasa-dijo Lunita, al parecer no era la única que me daba cuenta de su pequeña conversación de miradas.
-Lo que sucede es que Altea no está en buenos términos conmigo-dijo Charly –y que vamos a decir de Agata con Alan.
-pfff!!... bueno eso será con ustedes no, yo digo que las llamemos y paguemos el precio-dije ya que era la opción más viable-levante la mano la que está de acuerdo-todas levantaron las manos menos los guardianes, pero como ellos no estaban considerados en la votación no importo.
-Pues decidido veamos lo que nos piden por tu recuerdos pequeña llavecita-le dije a Roci que me miro con cara de fastidio.