sábado, 19 de febrero de 2011

Una Navidad que lo Cambio Todo

Helloo a todos, como estan???
esta historia se me paso subirla a su debido tiempo, pero mejor tarde que nunca
espero que les guste
besos ^^

Una Navidad que lo Cambio Todo



Estaba harta de todas esas luces, los adornos, la gente caminando para todos lados, los malls llenos hasta el tope de toda esa gente comprando regalos, de los niños con sus sonrisas radiantes cada vez que estaban en una juguetería, entienden lo que quiero decir, estas fechas son insoportables para mí, en pocas palabras si todavía no queda claro odio la navidad pero esto no siempre fue así, cambió hace algún tiempo por algunas cosas que me pasaron.

Vamos a hacer un resumen de lo que me pasó, estaba comprometida, y una noche que llegué al apartamento encontré a mi amado novio en la cama con una mujer pero no cualquiera mujer… mi mejor amiga, mi dama de honor, yo no lo podía creer era imposible que dos personas tan importante para mi me hicieran algo así.

Después de eso cancelé todo, era de esperarse pero muchas personas parecían que no entendían porque lo hice. Pensaban que iba a seguir como si nada después de eso, pero a pesar de hacerme la fuerte entré en una grave depresión que no me llevó a nada bueno, si bien no intenté nada contra mi vida, estuve a punto de hacerlo, por alguien que no valía la pena, tuve que buscar ayuda urgente y desconectarme del mundo por algún tiempo como se imaginarán todo esto pasó en la época navideña ya pueden ver por qué odio estas fechas.

-No puedo creer que todavía sigas actuando así en estas fechas, ya ha pasado mucho tiempo y deberías darle una nueva oportunidad- me decía mi amiga Ana.

-Lo se, pero todavía no me siento preparada para esto, solo estoy tomando las cosas con calma lo único que necesito es tomarme un trago, conocer a un tipo que este dispuesto y tener sexo con él, te aseguro que cuando me sienta preparada tu serás la primera en saberlo y después no me podrás echar de tu casa y me odiaras por lo demás que haga.

-Estoy esperando ansiosa para poder ver y hacer eso.

-Jaja, estoy segura de eso, bueno ahora si me voy que después no puedo entrar al bar, pásala bien y te llamo mañana para contarte.

-Ten mucho cuidado Ale, solo a ti se te ocurre hacer esas cosas.

-Lo tendré, nos vemos luego.

Después de que por fin pude salir de la casa de Ana me dirigí hacia el bar de siempre para ver que encontraba esta vez, no que fuera quisquillosa pero nunca habían tipos de calidad ahí y aunque le dijera eso a Ana casi nunca o mejor dicho nunca salía con nadie de ahí… Esta vez parecía ser diferente.

Me senté en la barra donde John rápidamente me trajo mi trago, el ya se conocía de memoria que era lo que yo quería, me puse a mirar por el bar mientras tomaba mi bebida y entonces lo vi, no podía creer que estuviera aquí no se cuanto tiempo había pasado pero no podía equivocarme, era él y estaba aquí, me quede mirándolo y en ese momento el alzó la mirada encontrándose con mis ojos, lo único que hizo fue formar en su boca una sonrisa sexy y depredadora, después de despertar de la nube de lujuria que me había causado esa sonrisa se la devolví con una propia y me volteé de nuevo hacia la barra, tenia que relajarme porque si no me iba a arrojar a sus brazos apenas apareciera al lado mío, le pedí a John otro trago y cuando lo iba a pagar aparecieron cinco dólares encima de la barra y una voz muy cerca de mi oído me dijo: -Yo invito- me pudo haber dado algo en ese momento pero hice mi mayor esfuerzo para tranquilizarme y lo que hice fue agradecerle con una sonrisa.

-Tenia tiempo que no te veía, ya se me olvidó la última vez que tuve el placer de verte- me dijo Andrew al mismo tiempo que se sentaba al lado mío, pedía un trago y me miraba de arriba a abajo.

-Si verdad, el tiempo pasa volando.

-Y veo que al final no te casastes me desilusionó enormemente cuando hicistes el anuncio que estabas comprometida.

-Bueno, pasaron algunas cosas que impidieron que esa boda se realizara.

-Si lo hubiese sabido habría adelantado mi regreso.

Yo solo le sonreí y seguí tomando mi bebida, había una historia entre Andrew y yo que se terminó en cuanto apareció mi dichoso ex prometido y cuando me di cuenta que la relación de nosotros no estaba avanzando y que él no quería dar ningún paso mas allá de una relación puramente sexual sin ataduras ni nada, pensándolo bien ahorita mismo eso era lo que necesitaba, pero habría que ver si todavía estaba disponible.

-Me imagino que no me contaras que pasó y por qué no te llegastes a casar.

-Estas en lo correcto, ya eso quedo atrás y no tengo ganas de recordarlo.

-No importa mucho y a que se debe el honor de que en plena navidad estés en un lugar así en vez de en la casa de Mónica o de alguna otra amiga ya que si mal no recuerdo para ti era un pecado pasar navidad en cualquier lado en vez de con tus amigos o en alguna fiesta.

-Muchas cosas cambiaron- las cosas no estaban yendo por donde yo quería, desde cuando Andrew le gustaba hablar en vez de entrar a la acción de una vez.

-Que poco comunicativa estas Ale, me pongo a pensar por qué será pero bueno como parece que no quieres hablar de nada de eso que otra cosa podemos hacer tu y yo?.

Y ahí estaba la propuesta que estaba esperando desde el principio.

-Estoy abierta a escuchar propuestas sobre que podemos hacer- y ahí vi al Andrew de siempre con su sonrisa depredadora.

En un solo trago se tomó lo que quedaba de su bebida y me quito mi trago de la mano, me levantó de la silla y me arrastró hacia la salida del bar yo no podía hacer nada ni quería hacerlo solo podía sonreír, en un rápido movimiento me arrinconó en una pared y me beso dejándome sin aliento al mismo tiempo recordándome todo lo que había pasado y sentido por él, al separarnos me acaricio la mejilla y estaba segura que iba a decirme algo pero no lo dijo solo me jaló de nuevo hacia la salida y llamó a un taxi, cuando ya estábamos dentro, me acerco más a él y me besó de nuevo no se ni cuánto tiempo pasó pero solo escuché cuando el conductor del taxi carraspeó y dijo que ya habíamos llegado, Andrew se separó de mala gana y le pagó. Luego me ayudó a bajar, cuando vi a donde habíamos llegado no lo podía creer, el hotel era ostentoso y se que a Andrew estas cosas no le gustaban por eso se me hacia raro verlo aquí, al entrar todo mundo lo conocía y lo saludaba, muchas mujeres se le quedaban mirando y suspiraban, parece que me había perdido una historia aquí. Al llegar al ascensor solo hizo cerrar la puerta y se abalanzó encima de mi, no es que me molestara pero tenia muchas dudas por lo que había visto y la curiosidad es muy grande, me imagino que el se dio cuenta de mi cambio porque se separo de mi y me miró con cara interrogante.

-¿Pasa algo?- preguntó.

-Solo siento curiosidad por lo que acaba de pasar.

-¿Sobre los besos?, creí que eso era lo que querías.

-No, no sobre eso- le sonreí -sino sobre el saludo de las personas de aquí y los suspiros de las mujeres y todo lo demás, me perdí alguna parte sobre que te volvías conocido y famoso por todos o esto siempre fue así y nunca me di cuenta-.

-Creo que nunca te distes cuenta.

-Hay por favor, ¿no me lo contarás?- le pregunte haciendo puchero. En eso se abrieron las puertas y estábamos en el penthouse. –Ok, no me dirás que de esto tampoco me di cuenta.

-Bueno, en pocas palabras hice algunas inversiones, compre algunas acciones, abrí algunas empresas y aquí estoy.

-Wao interesante, quisiera saber…- pero no me dejó terminar de nuevo estaba besándome con la misma pasión que antes, bueno después le podría preguntar no era prioridad saber todo en este momento. Poco a poco la ropa fue cayendo al suelo quedando solamente en ropa interior.

-Siempre me encantaron tus conjuntos de lencería- me dijo en un susurro ronco.

Primero me fue quitando el brasier lentamente y oí un gruñido proveniente de su garganta, al quitármelo completamente atendió mis senos uno por uno, con gran dedicación, lamiendo, mordiendo, chupando yo no podía hacer nada solo gemir por todo lo que estaba sintiendo, trataba de tocarlo y acariciarlo pero con eso no estaba satisfecha, después fue bajando lentamente hacia mi sexo y abriendo mis labios y lamiendo dentro de mi, no podía aguantar más me estaba torturando lentamente y en un momento sentí su lengua jugar con mi clítoris. Hasta allí llegue lo único que pude hacer fue retorcerme y gemir su nombre pero sobre todo pedirle que no parara era exquisito y yo quería más de él y lo iba a obtener. Cuando se deslizó hacia arriba y me besó apasionadamente sentí mi sabor y ya no pude aguantar más en un rápido movimiento quedé encima de él sentada a horcadas, pero mi plan no era que me penetrara todavía yo quería hacerle lo mismo que me hizo a mi, así que lamí todo su cuerpo poco a poco entreteniéndome con los puntos débiles que conocía por nuestra antigua relación, deseaba que me rogara, me deslicé hacia su pene, introduciéndolo completamente en mi boca chupándolo y lamiéndolo hasta que estuvo gimiendo mi nombre, yo sabía que estaba cerca de correrse y me encantaba el sabor de él pero me detuvo y me arrastró hacia arriba.

-Pero- traté de decir y no me dejó porque me estuvo besando otra vez.

-No me voy a correr en tu boca, la primera vez quiero hacerlo dentro de ti.

Después de eso sentí su pene dentro de mi en un solo movimiento y me sentí llena en todas partes, gemí pidiéndole más y me lo dio, empezó lentamente penetrándome suavemente entrando y saliendo, casi matándome de la agonía pero yo lo conocía así como yo sufría por lo que él me hacia el también lo hacia, así que hice un movimiento que sabia que era muy efectivo y conseguí lo que quería oírlo gemir más fuerte y agarrándome la cintura para penetrarme mucho mas rápido de cómo lo estaba haciendo, me levantó las piernas para conseguir mayor profundidad, yo ya estaba a punto de tener un orgasmo, no iba a aguantar más y quería que acabáramos al mismo tiempo así que seguí moviéndome y llevándolo hasta el clímax mientras que el hacia lo mismo conmigo, cuando nuestra respiración empezó a normalizarse yo caí encima de su pecho escuchando su corazón y oliendo la fragancia que transpiraba, el empezó a acariciarme la espalda y a relajarse todavía dentro de mí. Recordaba que a él le encantaba sentir como las paredes de mi vagina iban soltando su pene, no se en que momento me quedé totalmente dormida y no sentí más nada. Cuando me desperté estaba acostada a un lado de la cama con los brazos de él a mi alrededor y mi cabeza apoyada en su pecho, vi el reloj y ya eran las cuatro de la mañana pero yo estaba muy cómoda para hacer algo o si quiera moverme, así que cerré los ojos de nuevo y me quedé dormida.

Me desperté sintiendo unos besos en mi cuello y unas caricias en mi cuerpo y al mismo tiempo unas palabras fueron susurradas que no lograba entender, estaba muy entretenida con las caricias y los besos, cuando desperté completamente comprendí lo que me estaba diciendo: -Feliz Navidad, amor- a pesar de todas las cosas por las que pasé, esta vez si sentí que la fue.

-Si, definitivamente esta es una Feliz Navidad- le contesté respondiendo el beso que me estaba dando.